martes, noviembre 22, 2005

trepas que yo he conocido

Inspirado por el post del Sr. Martínez, en vez de tipificar modelos de trepa o comportamientos típicos, os cuento algunos casos de compañeros que, al final, todos hemos reconocido y hemos llegado a detestar, por trepas.
  • Uno que siempre iba corriendo y agitando papeles. Siempre hablaba a gritos por teléfono; quiero decir siempre que quería lucir un éxito, de modo que se aseguraba que todos lo oyéramos. Y por supuesto siempre se relacionaba que el más alto jerarca de la sala (incluidas salidas de copas y partidos de padel)
  • Otra que siempre está quejándose de todo lo que trabaja. La verdad es que la mayoría de la gente que conozco aprovecha los saludos para contar lo mucho que trabaja. Pero en este caso, la chica hace lo que quiere, literalmente, y sin embargo es mucho más expresiva que el resto para contarte sus penas. Vamos que la primera vez dices “pobrecita”; pero como es lo mismo exactamente cada vez que hablas con ella... Añadamos que la creencia popular era que tenía “relaciones” con el jefe del jefe, y que por eso tenía beneficios (salario, puesto, selección de proyectos, libertad completa de horario hasta el punto de trabajar en casa –se supone)
  • Otro compañero no hacía nada. Literalmente. Se busco un outsourcing en el que todo el trabajo lo hacían los junior. Él facturaba, comía con el cliente y leía el Marac.com en la oficina. Si eres muy amiguete de tu jefe es posible hacerlo.
  • Y varias veces he visto consultores que deciden que no hacen un trabajo (un marrón, se entiende) y traman en la sombra para que otro lo haga.

Algunos recuerdos que me han venido.