martes, noviembre 22, 2005

documentación

Hace dos años impartí un módulo de Dirección de Operaciones para la primera edición de un EMBA. Diseño siempre los cursos con gran número de actividades y de casos prácticos, intentando basarme en mi propia experiencia. De modo que muestro casos reales de mis proyectos, aunque convenientemente capados para que las organizaciones sean irreconocibles.

Uno de mis alumnos resultó ser de una empresa de la competencia; y entre los casos estaba el de mi empresa actual (al fin y al cabo lo mejor que he hecho hasta ahora, creo) Le encantó lo que les mostré y trabamos cierta amistad (conversábamos en los intermedios y cambiamos tarjetas)

Me dijo que estaba muy interesado en la documentación que había mostrado, que conocía mi empresa y nos consideraba un referente. De modo que me pidió esa documentación, con el mayor despliegue (detalle) posible. Además me dijo que le "pusiera precio", ya que él sabía que me detrás de la documentación había un trabajo que debía ser remunerado.

A mi me parecía que se trataba del conocimiento de mi empresa, no solo mío. No me parecía bien compartirlo con la competencia (y mucho menos a cambio de un pago)
No obstante siempre procuro atender las solicitudes de mis alumnos y no dudo en entregar la documentación que me piden (si puedo) Además el tipo me caía bien y también quería mantener abiertas opciones de futuro.

Finalmente le entregué la documentación más general de mi empresa, aquella que desde mi punto de vista no comprometia nuestra posición pero que a mi alumno le serviría como orientación. Además le entregué otra documentación más concreta de proyectos pasados (por supuesto sin referencias a ninguna organización concreta)

Siempre que algún conocido o un alumno me pide ayuda intento responder. Me gusta compartir conocimiento (al final creo que ese es mi trabajo; y mi hobby, aquí en la blogosfera) Además como ya decía este mundo es pequeño, y hay que tener amigos hasta en el infierno.