miércoles, noviembre 23, 2005

consejo

Voy a hacer algunas reflexiones en voz alta para que vosotros, que teneis más conocimientos y/o sentido común que yo, aportéis opiniones. Son asuntos relacionados con mi "adios a la empresa"; hay tantas pequeñas decisiones que tomar que, francamente, creo que me vendrán bien algunos puntos de vista diferentes.

Creo que, finalmente, voy a dejar de ser un asalariado para ser mi propio jefe. Lo que no sé es si me merece la pena ser un autónomo o una SLNM. ¿Sabe alguien algo sobre esto?

Si las cosas siguieran como hasta ahora (full-time en mi empresa actual y formación en tres escuelas de negocios) me serviría para pagar menos a Hacienda, porque resulta que si tienes más de un pagador te crujen, aunque del segundo te lleves 4 duros.

Y a mi jefe ¿le debe molestar que quiera cambiar la formalización de mi relación con la empresa?

Lógicamente habría que definir el cuánto. Yo quiero mantener mis ingresos actuales. En ese caso ¿a mi jefe le voy a salir más o menos caro por ser un proveedor en lugar de un empleado? Me gustaría saber cómo calcular la cantidad que nos beneficie a ambos, si es que eso es posible.

Además, ¿puede haber otras consideraciones que influyan en su decisión de dejarme ser proveedor? (por ejemplo un sentimiento de desvinculación, o de traición, o de pérdida de control)

A todo esto mi idea es reducir mi jornada en mi empresa actual (y lógicamente mi salario) para tener más tiempo para hacer otras cosas. Eso ¿debería importarle a mi jefe?

Por ahora estoy moviéndome mucho en oportunidades de formación. Se paga más caro y quita poco tiempo (por poner un ejemplo, a lo mejor solamente tendría que dejar de currar aquí 3 semanas, y me embolsaría unos 15.000 euros) Creo que por ahora debería ser compatible con las expectativas de mi jefe.

Siguiente paso. Buscar otros proyectos. Por ejemplo un part-time en la empresa de mi padre como adjunto a la gerencia. Esto ya es más peliagudo para mi jefe, porque es mucho más tiempo fuera, y hay que definir cuánto tiempo y qué horario para que nos vaya bien a las tres partes. Pero no creo que haya incompatibilidades con mi empresa actual y además tengo un vínculo con esa nueva empresa que nadie puede negar ni dejar de ver como lógico (como decían en El Padrino, "la familia"). Entonces ¿cómo vería esto mi jefe?

Hay más oportunidades. He contactado con un exalumno que dirigía una empresa de la competencia para saber si se metían en mis temas. Esa es una buena oportunidad porque se trata de una empresa en la que hay que desarrollar el proyecto desde cero y estoy muy bien posicionado para conseguirlo. La verdad es que estaría bien dedicarle una o dos jornadas por semana. Pero claro, aquí ya veo muy, muy difícil que mi jefe lo acepte. Al fin y al cabo es una empresa de la competencia. ¿Puedo, éticamente, trabajar para ambas? En principio, si no miento a ninguna de las dos, creo que sí puedo asesorarlas a ambas; pero tengo la impresión de que mi visión está sesgada. Y aunque fuera éticamente correcto ¿querrán mis jefes? ¿no me echaran solo por proponerlo?

Pues en estas estoy. Hasta enero tranquilo, porque tengo varios temas parados hasta entonces: un par de cursos, la conversación con este gerente de la competencia. Además en enero acaba mi contrato de tres años en esta empresa y me llevo la indemnización, de modo que hasta entonces callado. Y lo de mi padre; creo que las cosas siempre son más difíciles con la familia. Ya hemos acordado que habrá una serie de jornadas de trabajo para ir viendo el qué, cómo, cuánto... cómo sería la transición. Pero no veo que se materialicen. Espero un nuevo empujón en enero.

Ah!, una cosa más. Tengo que hablar con mis jefes de aquí para saber qué planes de futuro tienen para mi (parece que hay algo según conté en este post, pero ¿qué?) También esperará a enero.

Mantendré actualizado mi “adiós a la empresa”. Pero una cosa: aparte de terapia o para ordenar ideas, este post lo escribo para recibir propuestas, opiniones, consejos... seguro que tenéis experiencias y conocimientos sobre muchas de las cuestiones que acabo de plantear. Pues por favor pasádmelos.

4 Comments:

Blogger Consultor Anónimo said...

Joer, qué de cosas.

Cuando dices SLNM supongo que te refieres a la SLNE, Sociedad Laboral Nueva Empresa.

La principal diferencia con un auntónomo es la responsabilidad limitada. Es decir, no respondes con todo tu patrimonio presente y futuro de las deudas del negocio. Lo cual es potencialmente interesante (aunque depende del negocio).

Respecto a una SL normal, la gracia de las SLNE es que son más fáciles de constituir, tienen ventajas fiscales (aplazamiento de tributos, sobre todo) y regimenes simplificados de contabilidad, presentación de cuentas, etc.

Tiene algunas limitaciones (por ejemplo, la denominación social).

No estoy de acuerdo con lo que dices de Hacienda: te crujen porque no te retienen lo suficiente. Quiero decir, que pagar vas a pagar lo mismo (en función de las rentas que obtengas), solo que tienes la percepción de que te crujen porque no te retienen durante el año y te toca pagarlo todo a la hora de declarar. Pero es más psicológico que real.

A tu jefe le debería venir mejor, si cree de verdad en tu dedicación parcial (si no, no le va a gustar ni como asalariado ni como proveedor: ahí hablas de algunas cosas como la "traición", etc... pero eso lo va a sentir independientemente de la forma jurídica de la relación). Tiene menos responsabilidades para contigo, menos papeleo... vamos, es más fácil echarte.

Si tu jefe asume que eres proveedor de servicios, no debería importarle a quién se los prestas. Eso sí, si no le gusta, es facilísimo para él no contratarte. Si tu posición es de cierta importancia "estratégica", se lo puede pensar.

Tema precios: piensa que a tu jefe le cuestas tu sueldo bruto + aproximadamente un 30% en Seguridad Social. Cualquier cosa por debajo de eso, a él le beneficia. Puedes cobrarle por horas, por jornadas... o bien por resultados o por proyecto.

Ten en cuenta que tú de ahí tendrás que pagar el IVA (proporcional a la facturación, aunque puedes deducir gastos), tu cotización a la seguridad social (que es un coste fijo, independientemente de tu dedicación o del número de clientes) y el impuesto de sociedades (si eres SLNE) o el IRPF (si eres autónomo). Ten en cuenta que el IS es un fijo del 35%, mientras que el de sociedades depende de tu nivel de ingresos (desde un mínimo del 15% hasta un máximo del 45%)

En fin, no sé, muchas cosas. Te diría que tienes que decidir. ¿Es más importante tu voluntad de "adios a la empresa" o lo que opine tu actual jefe? Porque si es lo segundo, antes de pensar en nada más deberías plantearle el tema con tranquilidad, claridad... dándole a elegir. Igual elige que "seas asalariado" y punto. Porque parece que eso cortaría todos tus planes...

noviembre 23, 2005 6:54 p. m.  
Blogger por.libre said...

Gracias por tus consejos Consultor (en este caso está haciendo consultoría, solo que no pagada ¿también vale?)

Estoy bastante decidido a hacerlo, de modo que al final voy a tener que hablar con mi jefe. Pero quiero ir perfilando detalles hasta que llegue ese momento. Por dos razones.

La primera es que a mi jefe (igual que a otros potenciales "contratadores") le tengo que llegar con una idea clara (aunque sea flexible) no con el batiburrillo que tengo ahora.

La segunda es que tengo una hipoteca, una niña... y quiero ser valiente, pero controlando los riesgos. El día que hable con mis jefes quiero tener un "colchón" si su reacción es radicalmente mala.

Para terminar, no estoy completamente motivado para nada en concreto (sería más fácil en ese caso) Igual mi jefe me ofrece un cargo con contenido, con responsabilidades y con remuneración acorde; en ese caso no me importaría retrasar mi "adios a la empresa".

De nuevo gracias Consultor, tu comentario me ha ayudado y espero que otros consultores profesionales o amateurs se decidan también.

noviembre 23, 2005 7:18 p. m.  
Anonymous oscarm said...

¿Y porqué no vas paso a paso?

Me explicaré. Empieza por tantear esos planes de futuro en tu empresa actual. A partir de ahí, si no te convence, propón el cambio de relación laboral. Incluso puedes usar tu decepción por ese "no futuro" como argumento.

Como en tu empresa te aceptan tu trabajo de formador, puedes explicar que te sale mejor por temas fiscales. Pero como te dice el consultor echa las cuentas, a ver si te vas a llevar una sorpresa. En ese sentido, no hay más que añadir.

Sobre la aceptación de tus jefes, no sabría que decirte. Depende mucho del trabajo que hagas, pero desde luego no va a depender del tipo de contrato. Hazte la siguiente pregunta: ¿a mi jefe le molestaría si me pido una jornada reducida por cuidado de hijos? Pues lo mismo para tu caso.

Una vez que seas autónomo, y hayas estabilizado la situación te será más fácil aceptar algún curso más. Respecto a la empresa de la competencia yo no lo cogería. Seguro que a tu jefe no le gusta y ahora sería demasiado riesgo. Claro que si te va la marcha o la oferta es muy buena...

Como lo de tu padre parece que va lento te beneficia. Cuando llegue el momento de decirlo en tu empresa, ya serás un consultor externo con todas las de la ley. Por cierto, ¿estás seguro de querer trabajar con tu padre? Mi experiencia es que te va a exigir más que a nadie y no te va a pasar ni una. Claro que depende de cómo seáis los dos y que relación tengáis.

noviembre 23, 2005 11:27 p. m.  
Blogger por.libre said...

Oscarm, gracias por los consejos.

Para clarificar mis opciones aquí la dificultad que veo es: ¿saben lo que quieren?

Lo que comentas después lo veo muy lógico.

Y una aclaración. No se trataría de trabajar para mi padre, sino de coger su puesto (lógicamente tras un periodo de coincidencia)

noviembre 24, 2005 9:02 a. m.  

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