viernes, septiembre 30, 2005

es que aquí las cosas son diferentes


Vosotros que sois consultores y exconsultores o relacionados con la consultoría o casi-consultores... (ver Consultor Anónimo) Pues eso, vosotros que “tenéis mucho mundo” sabéis que, efectivamente, cada organización es diferente, si no en lo gordo, sí en los matices.

Sabéis también que aunque todas las organizaciones son diferentes, hay aspectos que les son comunes, hay conocimientos que son de aplicación a todas, hay herramientas que siempre son válidas.

El caso es que cuando era consultor había una frase que me dijeron en todos los proyectos. De hecho solía salir en la misma presentación del proyecto.
“Es que eso no se puede hacer aquí. Aquí somos diferentes”

Que gran excusa!! No hace falta inventar complejas historias, simplemente somos diferentes.

Por supuesto que sois diferentes, si no lo fuerais no habríais contratado un consultor; habríais comprado un CD o un chip con el proyecto y lo hubierais cargado en 5 minutos.

Lo he dicho antes, en todos los proyectos que he gestionado (de consultoría y no consultoría): la mayor barrera ha sido, siempre, cultural: la resistencia al cambio de las personas. Y además es la más difícil de romper.

Las organizaciones esgrimen asuntos diversos para ilustrar cómo de “únicas” son: por sector, por cuota de mercado, por localización geográfica... pero sobre todo las que tienen que ver con organismos públicos o sindicatos fuertes, esas son siempre las más “diferentes”. Y, por tanto, las que más difíciles te ponen las cosas.

miércoles, septiembre 28, 2005

negocio

Recientemente me he mudado a una nueva casa. La casa está en una zona recientemente urbanizada de modo que es como un barrio nuevo en el que queda mucho por hacer. Se trata de una de esas zonas de urbanizaciones cerradas en las que no hay casi locales comerciales y cogemos el coche para casi cualquier cosa.

El caso es que uno de los pocos negocios que está desde el principio (que yo sepa) y que hasta ahora parece funcionar bien es un videoclub. Este es uno de esos videoclubes que solo tienen formato DVD, que atiende 24 horas al día mediante máquinas de vending y que propone un forma de pago novedosa (alquiler por periodos de 6 horas)

De acuerdo hasta el momento nada novedoso.

Para atender a los clientes (porque hay gente que no trata con máquinas, porque hay que hacer el carnet a los nuevos clientes, porque –supongo- hay que hacer alguna labor de mantenimiento/reposición) el dueño abre 2 horas al día.

Eso es lo que llamó mi atención. Y se lo propuse a mi mujer:

Cógete la jornada reducida, aunque ganes la mitad. Cada día vuelves a casa a eso de las 15:00 (digamos); comes tranquilamente; duermes la siesta; recoges a los niños del cole (hasta ahora solo es una niña, y está en la guardería); y, sin estrés, abres un par de horitas el comercio (el videoclub, se entiende) Lo que dejes de ganar por digamos 4 horas de agobio en la oficina nos lo proporcionará el videoclub por 2 horas, esperemos, relajadas .

Esta es la idea. No me he metido en números porque esto no ha madurado (ni creo que llegue a hacerlo, luego diré dónde creo que pincha) Pero creo que el videoclub debe dar dinero:
  • Los gastos deben ser muy bajos: no tienes empleados; tu único gasto es el local (pequeño), la máquina (hay posibilidades como el renting) y los consumibles (las películas se entiende)
  • Los ingresos serán... este es uno de los puntos críticos. Hay que buscar otra zona de nueva edificación (en Madrid las hay a patadas hoy día) Porque, al menos desde el punto de vista de mi matrimonio, se trata de encontrar nuestro propio mercado (eso que llaman ser el primero) no de tener que competir en un mercado maduro (para eso ya montaría uno debajo de mi casa)

Y todo ¡¡POR DOS HORAS DE TRABAJO AL DÍA!! ¡14 a la semana! Seguro que algunos de vosotros habéis trabajado más de 14 horas bastantes días de vuestra vida.

Solo era cuestión de decidirse, hacer números y encontrar el sitio adecuado (aunque no sé si por eses orden)

El punto flaco que creo haber encontrado (y aquí quiero recalcar que no soy un experto en el negocio y a lo mejor me equivoco) se origina en las nuevas tecnologías (irónico cuando esto lo cuento por medio de ese ultimísimo medio de comunicación que son los blogs) Me ha dado por pensar que con la televisión digital, Internet y esas otras cosas... es posible que la gente deje de caminar hasta un videoclub para alquilar una película cuando puede hacerlo con un solo clic.

Os animo a que lo intenteis. No pido comisión, ni siquiera quiero figurar en los créditos. Lo que sí quiero es un seguimiento a través del blog. Queremos saber cómo ha ido, porque somos curiosos y porque nos servirá a todos para aprender.

Además la idea es desarollable. por ejemplo en el de abajo han aprovechado para poner un par de máquinas de vending (bebidas), tienen golosinas en el local... en otros videoclubes se aluilan juegos, se venden helados... lo que quiera el cliente!!

blogers cooperando


Una herramienta de Gestión del Conocimiento son las llamadas comunidades de prácticas. A aprovechar tus lazos de amistad o con simples “conocidos” o contactos se le llama networking. Cuando un profesional defiende los intereses de otro profesional es corporativismo. La masonería o las logias consisten en círculos de poder en los que unos integrantes ayudan a los otros.

En primer lugar disculpad las imprecisiones que seguro que hay en el párrafo anterior. El caso es que se me ha ocurrido una idea aunque, como prueba el párrafo anterior, no es muy original. De hecho no es una idea porque no sé ni cómo se pueda desarrollar satisfactoriamente.

Desde que leo y escribo en la blogosfera he encontrado personas con puntos de vista afines, con ganas de cambiar las cosas, de intentar algo nuevo, de mejorar... y siempre he querido sacar el máximo provecho de todo esto.

Por supuesto está el conocimiento. Es enriquecedor conocer nuevas “cosas” y nuevos puntos de vista sobre “cosas” que ya conocía. Pero yo sigo pensando cómo sacar más provecho.

Leí en un libro sobre alguien que había organizado un fin de semana con toda la gente que conocía (todos los contactos de su agenda) Siguió repitiendo la experiencia anualmente, y al parecer cada vez iba más gente (conocidos de conocidos) y en esos fines de semana se forjaban amistades, negocios asociaciones...

Me gustaría que fuéramos capaces de hacer lo mismo a través de estos instrumentos que nos unen a nosotros (los blogs, la red...)

Yo para empezar voy a escribir mi siguiente post sobre una idea de negocio (que, de nuevo, tampoco es muy original) para que quien quiera la adopte, la mejore y se beneficie de ella (para ser sinceros, me la he guardado egoístamente hasta que he creído encontrar el punto vulnerable que ha hecho que pierda atractivo para mí)

PD.1: A lo mejor esto es lo mismo que ya propusiera Enrique Dans (la red social) Lo que pasa es que no sé en qué consiste exactamente esa red social (razón, por cierto, por la que no me he apuntado)
PD.2: Aprecio la ironía de que alguien que se empeña en mantener el anonimato proponga este tipo de colaboración.

nuevo avance en mi "adiós a la empresa"

Finalmente este fin he vuelto a sentarme con mi padre (mi futuro empleador) para hablar sobre mi posible incorporación.

Algunos meses sin que el tema saliera a la luz me habían generado cierta inquietud, pero después de la reunión creo que he identificado por qué no se movía esto. Creo que a mi padre le preocupa mi bienestar (lógico en un padre), y considera que mi actual situación como asalariado es mucho más segura y cómoda que la posibilidad de gestionar mi propia empresa. Aunque él asumió el riesgo en el pasado, la inseguridad económica y la tensión de las responsabilidades hacen que tema que yo no siga sus pasos.

El caso es que la decisión es mía y yo me mantengo firme. Además mi filosofía es la misma que he tenido hasta ahora frente a otros retos (profesionales). Si las cosas no funcionan saldré (de nuevo) al mercado de trabajo.

De modo que hemos retomado el asunto. Las próximas semanas él concretará una oferta definiendo cuáles serían mis funciones, qué horario seguiría (recuerdo que se trataría de un trabajo a tiempo parcial) y a cambio de qué sueldo. Hay que cuadrar mis necesidades con las de la empresa y las de la actual gerencia (mi padre) Mientras tanto yo voy a comenzar un nuevo proyecto los sábados, para ayudar y para no perder el contacto.

Si llegamos a un acuerdo los siguientes pasos serán:

  • Presentar el proyecto en la empresa. Existe otro socio que, lógicamente, debe conocer el asunto y proponer las modificaciones oportunas.
  • Proponer a mis jefes (actuales) la reducción de jornada. Se me ocurren multitud de giros inesperados, siendo el peor que decidieran despedirme fulminantemente (me pondría en aprietos económicos)
  • Y entretanto yo quiero evaluar un montón de detalles, por ejemplo si me conviene hacerme autónomo o crear una sociedad, cuál sería el momento justo para hacer el cambio, qué botones pulsar para empezar a buscar esos "otros proyectos" que me ayuden profesional y económicamente, buscar formación en algunos campos que no domino completamente...

Por lo menos siento que esto se mueve de nuevo.

martes, septiembre 27, 2005

de valores y despedidas

Vía Consultor Anónimo he leído este post y comentarios sobre varias consultoras (principalmente AXPE) Me parece que es un asunto con muchos matices, a mi ha recordado dos cosas:

  • Valores. El modo de trabajar y de gestionar a las personas que se han descrito son abominables. Según mis tesis habituales la gerencia es libre de elegir su modelo de negocio siempre que no incurra en ilegalidades ni en faltas éticas. Y lo mantengo. Pero es que en este caso está claro que la ley se retuerce (eso si no se incumple directamente) y además hay graves faltas éticas: promesas incumplidas, mobing, falta de respeto a las personas, presuntos engaños a los clientes...
    No obstante considero que si tus valores personales se enfrentan de tal manera a los de la organización (o directamente son pisoteados) lo mejor es buscarse otra cosa y evitar conflictos (tú sales beneficiado porque mejoras y la organización "mala" sale perdiendo por la fuga de talento.

  • Despedidas. Las entrevistas de salida (yo he hecho algunas, aunque solo una de ellas formaba parte de un proceso formal de los RRHH de la empresa) deben servir a la empresa para mejorar internamente y para mejorar eso que se llama networking. No para insultar a nadie.
    En cualquier caso creo que a ambas partes les interesa mantener unas relaciones lo más cordiales posible. Yo mismo nunca me he ido por la puerta de atrás (aunque alguna vez sí he dado un portazo) Mantengo relaciones con mis antiguos compañeros, con las organizaciones (digamos institucionalmente, he contratado a algunas de mis antiguas empresas) e incluso con mis exjefes. Y espero que esas relaciones me sirvan ahora que quiero coger algunos proyectos freelance (muy materialista)

lunes, septiembre 26, 2005

plagio

Una anécdota graciosa. Imparto clases en un Master que tiene tres fases, la primera de ellas on-line. Durante esta fase cuelgo alguna documentación en un portal y los alumnos responden a algunos ejercicios.

Pues bien, uno de estos alumnos me envío como respuesta al caso práctico: ¡las diapositivas de mi propio curso!

Hace años que superé la psicosis de muchas personas (y sobre todo consultores) sobre la propiedad del conocimiento (la “información”) Yo entrego TODO a mis alumnos: lecturas, diapositivas, ejercicios, respuestas... pero es que en esta edición ¡todavía no había entregado la documentación!

Esperé a la sesión presencial y en medio de las risas generales el alumno me dijo que simplemente metió los datos en google y...

Le pedí que repitiera la jugada, por curiosidad. Y resulta que hay un profesor de una universidad del sur de España que está usando mis diapositivas en sus cursos.

No me ofende. Lo cierto es que me siento halagado. De hecho decidí enviarle un correo, simplemente para decirle que lo sabía.
Pero nunca he conseguido acertar con el tono. No quiero que se sienta amenazado o “pillado” porque lo que menos me apetece es una situación conflictiva o embarazosa. Simplemente quisiera “comentar la jugada”. Pero no me he decidido. ¿Qué hago? ¿Cómo lo veis?

viernes, septiembre 23, 2005

seguimiento a mi “adios a la empresa”

Aunque utilizo mi blog para contar, comentar y opinar de temas diversos, uno de los motivos de que lo iniciara (y así lo reflejé) era servir como diario de mi pase de la empresa (asalariado) a otra cosa aún por definir pero que debe servirme para tener una vida profesional más feliz y enriquecedora.

Esto es un repaso al avance de mi “adiós a la empresa”. Pero lo voy a dividir en dos partes, la primera escueta para no aburrir a los que ya conozcan los previos.
Para quien no conozca de qué va esto (o tenga tiempo y ganas para leer mis extensos post) me extenderé en una segunda parte rica en detalles.

EN BREVE.

No ha habido avances. La base de todo el tinglado es que me salga ese puesto de adjunto a la Dirección a media jornada. Y resulta que no sé qué pasa con ese tema. La propuesta está hecha y en principio solo quedaba concretar (qué, cómo, cuándo, cuánto) Pero no se ha vuelto a hablar.

Como ya he esperado bastante a la respuesta, he decidido que este fin de semana abordaré yo el tema para saber dónde se encuentra. Es que mientras no resuelva esto estoy atado de pies y manos.

Si hay suerte el lunes os contaré más avances.

PARA LOS MASOCAS.

Hace unos seis meses llegué a la conclusión de que mi vida laboral se estaba volviendo más insatisfactoria con el tiempo. En mi empresa (de ahora y de entonces) tenía un trabajo cómodo, bien remunerado y con una carga de trabajo tan baja que podía hacer cosas como seguir y comentar unos cuantos blogs y además gestionar el mío propio. Pero mis responsabilidades eran limitadas y eso me hace sentir que me falta algo.

De modo que empecé a buscar la manera de desarrollarme laboralmente (imposible en mi empresa actual) y además conservar lo que ya tenía ganado (comodidad, remuneración)

Se me ocurrió que la solución podía ser repartir mi trabajo. Una especie de vuelta a la consultoría que me permitiría desarrollar proyectos en diferentes empresas. De modo que planifiqué cómo.

Podía mantener mis actuales responsabilidades (o las principales) en mi empresa actual mediante una reducción de jornada (y supongo que sueldo) De esa manera no me desvincularía del todo de esta empresa, que no está tan mal.

¿Y el resto del tiempo? 2 cosas.

Primero (y he aquí el quid del asunto) trabajar también con una jornada reducida en una pequeña empresa industrial como adjunto a la Dirección. Aquí hay truco porque la Dirección de esta empresa es mi padre, que está planificando su jubilación.
Yo conozco muy bien la organización, porque llevo años “ayudando” en fines de semana y vacaciones. La empresa no necesita (ni puede pagar) dos Directores, pero sí dos Directores a media jornada (dos medios sueldos) mientras yo aprendo.

Segundo son los proyectos como freelance (hasta ahora ninguno) y como formador (ya estoy en varias escuelas de negocios, y por qué no aumentar)

Se lo propuse a mi padre y él me dijo que podía ser una buena idea. Compartir el puesto hasta que él se jubilara y luego seguir yo solito. Quedamos que había que definirlo todo con detalle para asegurarnos de que fuera interesante para los tres (él, yo y la empresa)

Y ahí se quedó la cosa. Yo estoy preparado para diseñarlo, y estoy dispuesto a arriesgarme. Porque es un riesgo. Aunque creo que es una buena solución para mi empresa actual, no sé si ellos lo verán de color de rosa. Yo creo que es una manera de ajustar costes para ellos, y en cualquier caso da tiempo a buscar soluciones. Pero cabe la posibilidad de que lo vean inviable (por ejemplo que pierdan confianza en mi) y me echen a la calle.

El caso es que hasta que no conozca la propuesta concreta en mi futura empresa (y decida aceptarla) no podré proponer cambios aquí (en mi empresa actual) ni puedo ser muy ambicioso en mi búsqueda de otros proyectos (ya digo, más formación y algún proyecto como freelance)
Resumen: No tengo claro lo que estaré haciéndo dentro de un mes. Y si sale todo bien, ¿cómo evolucionará en 1 o 2 años? ¿Seguiré trabajando para dos? ¿Tendré que concentrarme en 1? ¿O pasaré a 3? ¿Podré mantener mis clases? ¿Y ampliarlas? ¿Me podré seguir dando el gustazo de sacar adelñante proyectos como freelance?

jueves, septiembre 22, 2005

a vueltas con los métodos

A partir del interesante artículo Las Big Macs contra El Chef Desnudo publicado por Joel Spolsky leo los post de La metodología) y de Telémaco5 (Big Macs vs Naked chef) sobre el artículo y más orientados a la metodología (en la empresa en general y en la consultora en particular)
Como es un tema que me interesa he decido aportar algo a la discusión. Intentaré concretar porque se me ocurren muchas cosas que decir; espero que además de largo este post resulte ameno y sirva para sacar alguna conclusión.

EL ARTÍCULO Y LOS POST (POSTERIORES)

Por supuesto siento cierta afinidad; sobre todo con ese ensalzamiento del valor del talento (¡viva Tom Peters!) Pero los casos que se cuentan (sobre todo referidos a consultoría) no se ajustan a mi experiencia. Parecen criticar como “malo” aquello a lo que yo me dedico, la organización, porque atenaza o mata el talento (el valor más importante en el actual TOP MANAGEMENT)
MI EXPERIENCIA

Me parece entender que se llega a la conclusión de que, nuevamente sobre todo en consultoría, las metodologías provocan peores resultados (del trabajo inmediato y de la empresa a largo)
Yo entré en una consultora en la que no había una metodología definida. Con mis 6 mesecitos de experiencia en la anterior (consultora), al entrar tuve que fundir mi (poca) experiencia con las indicaciones de mi jefe de proyecto, sazonarlo todo con los palos en el cliente y, por último, regarlo con muchos intercambios con los colegas en la máquina de café. Creo que los resultados fueron excelentes, pero es porque me quiero mucho. El caso es que siempre me he hecho algunas preguntas:
  • ¿Por qué un cliente por el que pasaban 3 consultores tenía que percibir 3 maneras diferentes de hacer el trabajo? Supongo que alguna de las 3 formas sería la mejor
  • ¿Por tenía que inventarme la forma de trabajar cada vez que surgía un nuevo reto? Alguien se habría enfrentado al reto antes que yo. O lo haría después.
  • ¿No resultaría difícil seguir el trabajo de un compañero si se iba?

Había una rotación altísima en esta consultora. Mis compañeros nunca llegaron a entenderlo (“en la empresa no se dan cuenta de que el negocio somos nosotros” “si nos vamos se quedan sin conocimiento” “nos debería cuidar más”) Yo siempre me he sentido muy alineado con la Dirección, y veía la respuesta con claridad meridiana (en la microconsultora en la que estuve antes aprendí cosas que no ves en una grande)
En nuestro (vuestro) negocio no hacen falta muchos expertos. Con tener un buen gerente/jefe de proyecto por X becarios es suficiente, y se consiguen buenos ingresos (y por supuesto costes ínfimos)

Y entonces llega el que dice “eso no se sostiene a largo plazo”. Bueno, hasta ahora ha funcionado (lo cual ya es bastante), en cuanto al futuro unos dicen que no y otros que sí (yo alineado con la Dirección)
De modo que mi experiencia en una consultora grande me hace “creer” que con una metodología se hubiera mejorado y que es posible conseguir buenos resultados con uno que sabe y varios que curran.


METODOLOGÍA DE MEJORA


Al fin y al cabo una “metodología”, eso que algunos buscan por medio de la ISO 9001, lo que otros (más adelantados) afrontan a través de Procesos, no es más que un Sistema de Gestión del Conocimiento.

  • Se trata, grosso modo, de que la organización transmita a las personas cómo deben trabajar (por ejemplo yo soy nuevo y puedo saber cómo debo realizar exactamente una tarea) y de que las personas transmitan a la organización cómo mejorar esa forma de trabajar (por ejemplo se me ocurre una manera de mejorar un proceso, de modo que hay un canal para que yo lo transmita a la organización y la organización lo estandarice para todos: todos trabajamos mejor)
    Es un círculo de realimentación constante que sirve para que tanto las personas como la “organización” aprendan y mejoren continuamente.
    Ya hemos mejorado la oscura visión de la metodología que encorseta a los consultores: las “normas” no son tan rígidas, y me permiten buscar mejoras.
  • Además hay adaptar la herramienta a la organización. Si yo montara una empresa con vosotros no pondría muchas normas. Al fin y al cabo todos somos expertos.
    Sin embargo si tuviera que gestionar una de las factorías de montaje de GM definiría sistemáticas bastante precisas.
    De modo que el nivel de estandarización (y por supuesto su apoyo documental, porque al final es el papel el que pesa) depende de muchos factores: capacidad y nivel de formación de los trabajadores, tamaño de la organización, rigidez de los procesos, velocidad del cambio...
    Adapta la “metodología” a tus necesidades.
  • Lo que me hace recordar que, además, si implantas una metodología será por algo.
    Si conoces tu objetivo podrás diseñar una herramienta a tu medida.
    La “metodología” será diferente sui lo que quiero es marcar límites; o definir actividades con un alto grado de exactitud; o simplemente marcar como se hacen las cosas aquí (porque el ladrillo se pone igual en todas partes, pero de firma diferente); o definir un sistema para que todas las mejoras que se le ocurran a los empleados se transmitan a través de la organización; o...

Vamos, que la “metodología” no es mala. De hecho es muy buena, lo que pasa es que dentro de ese concepto (“metodología”) caben multitud de herramientas que se pueden implantar de multitud de formas para hacer que las empresas funcionen mejor. Ejemplos:

  • Departamento de informática que obliga a redactar los métodos novedosos para solucionar problemas. Si consigues definir su modo de gestión conseguirás que las horas de prueba/error que se emplean para afrontar un problema solo se pierdan una vez.
  • Medición de indicadores. Sistemas homogeneos son comparables, de modo que puedes utilizar indicadores para comparar y mejorar.
  • Organización del conocimiento. En esa consultora “grandota” en la que estuve se iba un experto en algo y... se complicaba seguir vendiendo el producto porque nadie más lo conocía. Hay que hacer que el conocimiento (y el talento si se puede) salga de la cabeza de las personas y quede en la organización. Y esto es un trueque, a cambio las personas podrán extraer las mejores prácticas de la organización y apropiarse de ellas, de forma que mejorarán igualmente.

MODELO DE NEGOCIO

Entonces definir una "metodología" no es malo, pero eso de tener a uno con talento dirigiendo y a muchos sin talento currando... y solo por el dinero...

Otra vez tengo que alinearme con la Dirección. El que manda es el que decide cómo quiere gestionarse y qué riesgos quiere asumir. Si la Dirección quiere elegir un modelo de negocio que mima a un trabajador estrella y putea a otros diez me parece bien. Cada cual que decida si le interesa esa organización o prefiere irse.

Mientras no incurran en ilegalidades ni en faltas éticas (por ejemplo engañarme para que no me de cuenta de la verdad o llevar la ley hasta extremos cpoco éticos) Es su problema. El largo plazo dará y quitará razones.

Eso sí, jugando todos al mismo juego. No me digas que además de llenar los bolsillos de los accionistas tienes la empresa con los trabajadores más felices. Has elegido una vía (tu objetivo) y debes ser coherente.

LA MACDONALIZACIÓN


Sé que suena mal, porque eso de estandarización, metodología, burocracia... parece que nos deshumaniza.
Pero no es así, solo son herramientas. Bien utilizadas nos hacen mejores: imagínate estar en una organización que tiene definida una metodología específica para... desarrollar tu creatividad y aprovecharla. Las hay.

Por si he convencido a alguien, que imagino que no, ahí va un interesante libro de George Ritzer, La Macdonalización de la sociedad. No es un libro de management sino de sociología. Pero es muy ameno y lo que escribe se puede ligar directamente a las organizaciones (yo por lo menos lo hice) Dice algo así como que la macdonalización (al final la estandarización) nos hace menos humanos, aunque más eficaces.

Ideas para todos los gustos, y espero que sigan surgiendo. Siento que haya sido tan largo!

lunes, septiembre 19, 2005

y qué si me despiden

YO_MISMO escribe un post sobre fútbol, empresa en la que (parece) cuando los resultados no acompañan se opta por cortar la cabeza de uno (el entrenador, el responsable, el mando) en lugar de cortar la de muchos (todos los curritos que en este caso son los jugadores ¿qué cobrarán los altos jerarcas de una organizacón en la que los que ocupan la base de la pirámide ganan entre uno y seis millones, por decir algo?)

Lo interesante llega cuando esto se compara con esa otra empresa en la que estamos todos los demás, “la vida real”, en la que parece que los “jefes” nunca pagan el pato, de modo que se invierten los papeles y parece que resulta más fácil despedir a seiscientos que a uno.

Recomiendo leer los comentarios para abundar en el tema. Yo quiero plantear otra cosa.


Porque tanto en el fútbol como en el mundo de los negocios, en ese que se lee en las páginas salmón, he observado que la alta dirección no tiene de qué preocuparse cuando ruedan cabezas. Cuando las barbas de sus vecinos ven cortar... ¡les da igual!

¿Alguien ha visto a algún entrenador de fútbol, a algún ejecutivo de una gran multinacional o algún alto cargo público en una cola del paro? Yo no. La verdad es que no acecho las oficinas del INEM en su busca, simplemente leo los periódicos.

  • Que te echan de un equipo de fútbol porque va a descender o porque ha sido eliminado de alguna competición. ¡No importa! La próxima temporada entrenarás uno mejor.

  • Que te echan de una empresa por una fusión fallida, por generar pérdidas a los accionistas, por algún asunto éticamente cuestionable. ¡No importa! El mes que viene dirigirás otra corporación más grande, con un sueldo más abultado y con más aviones y coches de empresa.

  • Y por supuesto mi favorito. Que la opinión pública quiere sangre (aquí ni siquiera tienes que haber metido la pata) No te preocupes, que vas a ser cabeza de turco, pero el partido te colocará en una empresa pública poco visible en la que vas a cobrar más; y además te garantizará un puesto de senador (por ejemplo) para que tengas una pensión vitalicia y no te falte de na’.

Y encima ¡la indemnización! Con este panorama ¿quién lo quiere hacer bien?

Últimamente he presenciado uno de estos espectáculos en vivo y en directo. En esta época de fusiones y adquisiciones he visto como una consultora era vomitada por un grupo industrial e inmediatamente tragada por otro. En el (desagradable) proceso ha habido que reorganizar, reestructurar, jugar al juego de la silla, y por supuesto al sálvese quien pueda.

Al finalizar el juego (si es que ha acabado) ha resultado que a partir de cierto nivel (hacia arriba, se entiende) todos los que han tenido que salir por la puerta de atrás lo han hecho para caer, cómodamente, en un butacón en medio de un despacho de la corporación anterior. Muy cómodo. (esto es lo que en otros foros se ha venido a llamar networking o "red de amigos"; yo prefiero decir que con buena picha bien se j...)

Incluso sé de alguno que, retirado de su puesto por el nuevo dueño, ha preferido arrastrarse por la empresa, sin cargo, sin función (sin dignidad) hasta que ha conseguido el despido (la indemnización) Todo eso sabiendo que, efectivamente, su salto al vacío era con paracaídas (me da lástima la mezquindad de ambas partes, echando un pulso a ver quien aguanta más el sinsentido a cambio de unos euros)

Y entretanto unos cientos de personas que durante meses han vivido la incertidumbre de no saber si les despedirían, seguirían trabajando en la misma empresa, en la misma ciudad, en el mismo puesto, con los mismos compañeros y jefes, en parecidas circunstancias...

lunes, septiembre 12, 2005

cambio de tema

Desde hace meses me hago una pregunta. Pero primero: hace años sigo la F1 y ahora estamos en un momento realmente dulce. La talla de Alonso le va a llevar a conseguir más campeonatos que éste que ya tiene en el bolsillo (y ojo, porque se los tendrá que repartir con Kimi, que es otro pedazo de piloto)

El caso es que desde que Alonso está en la carrera por el título, digamos los pasados 3 – 4 meses, he observado que ha estado trabajando para la marca “Alonso” y no para la marca “Renault”. Cada fin de semana (y siempre que se le pregunta) hace declaraciones diciendo que el McLaren (Mercedes) es mucho mejor que su coche, que con su Renault no puede optar a la victoria, y que, en definitiva, él es el mejor piloto pero el Renault no es el mejor coche.

Valoraciones aparte mi pregunta es la siguiente:
  • Ya que es Renault quien le paga su sueldo (que no es pequeño); dado que se trata de una enorme corporación que, imagino, dispone de generosos medios y conocimientos (expertos) en marketing y en eso que llaman “branding” (sabrán, cuando menos, algo más que un chaval de veintitantos); ¿por qué permite Renault que su empleado haga continuas declaraciones públicas acerca de los defectos de su producto? Entiendo que la marca francesa está en esto para mejorar su imagen/publicidad.

Me gustaría conocer opiniones porque, aunque me considero muy listo, no creo que lo sea más que todas las cabezas pensantes de la multinacional francesa. Seguro que en los comentarios encontraré algunas claves para hacer una mejor interpretación de lo que observo (y aviso que últimamente estoy leyendo muchos blogs de marketing, y por supuesto los de gestión habituales, de modo que espero que tanto los expertos como los que somos solo aficionados nos “mojemos”)

jueves, septiembre 08, 2005

vocaciones

Siempre he sentido una (sana) envidia de aquellas personas con vocación. Y es que ellos parten con ventaja, sobre mi y (creo) sobre muchos otros.

Tuve que empezar a tomar decisiones más o menos en BUP. Me refiero a decisiones que van a orientar tu futura carrera profesional y, por tanto, influir en el entorno en el que te vas a mover por lo menos un tercio de tu tiempo.

En 2º o 3º de BUP de pronto podías elegir asignaturas (en mis tiempos cuatro caminos salidos de una cuadrícula con las ciencias y las letras en un lados, y con algo llamado “mixtas” y “puras” en la perpendicular)

El caso es que a mi me traía al fresco. Mi horizonte no llegaba más allá del fin de semana. De modo que marqué la mismo opción que mis amigos. Al menos estaría acompañado.

Además comenzó a haber optativas, y, por supuesto, yo elegí las “marías”. Para que esforzarme en asignaturas que no me atraían y que yo no relacionaba con mi futuro profesional (¿futuro qué?)

El caso es que a la hora de elegir carrera tenía una media corta pero decente. Siempre he pensado que si hubiera tenido una meta, hubiera logrado mejores resultados (“quiero ser ingeniero de velociclos, y para eso siempre piden un mínimo de 7,5”) Pero todo me daba igual. De modo que seleccione 10 carreras como el que hace la primitiva. Ninguna me atraía de verdad, pero puse algunas que sonaban bien y...

Y me tocó una, la décima y última, que todavía me pregunto quién marcó, porque yo no tenía ni idea de que era eso de la SOCIOLOGÍA.

Pues nada, a estudiar sociología. Me daba lo mismo y pronto descubrí que era fácil, que estaba cerca de casa, que no necesitaba ir a clase... De modo que seguí mi trayectoria a ninguna parte.

Como en ocasiones anteriores, iba sacándolo las asignaturas razonablemente bien. Porque no sabía para que quería estudiar ni de qué me serviría, pero sentía cierta vergüenza torera (“ya que vivo en casa de otro y me da de comer, yo tendré que hacer algo”) y además prefería evitar enfrentamientos con mis padres.

El caso es que, francamente, según avanzaban los años descubrí que estaba aprendiendo cosas muy interesantes, que me estaban enseñando que en la vida no hay una verdad única y que... un alto porcentaje de sociólogos se iban al paro al acabar la carrera.

Por eso en 5º curso, por fin, por primera vez, me marqué una meta. Decidí que lo del paro sonaba mal, de modo que sería mejor seguir estudiando. Y se me ocurrió que lo mejor sería comenzar otra carrera. Y al final llegué, no sé cómo, a la conclusión de que necesitaba aprobar todo en Junio para licenciarme y comenzar una nueva carrera como licenciado.

Dicho y hecho. Ya os he dicho que eso de plantearse metas es una gran ventaja. Saqué todas las asignaturas en junio y me aseguré que estaría libre para comenzar otra carrera con el expediente bien limpio.

Pero claro, nada es tan sencillo. Si desde niño hubiera querido ser médico, hubiera planificado los pasos con suficiente antelación, todo hubiera ido de perlas. Pero de un año a otro no se pueden improvisar las cosas.

La oportunidad de estudiar una nueva carrera no salió adelante, así que me tocó buscarme las castañas. Unos meses fuera para aprender inglés (me había persuadido de que en la jungla laboral era eso o la muerte) y algunos cursos de postgrado baratos e inútiles.

Y fue mi madre, y no la vocación, la que llegó en mi socorro. ¡ME PUSO A BUSCAR TRABAJO!!
Después de unos meses con tristes resultados tuve otra idea. A los sociólogos nadie les contrata, y aquellos que les contratan les pagan dos duros. Y eso no me gustaba. De modo que me adornaría con un MASTER (por supuesto pagado por mi padre)

Y una vez más en mi vida me dejé llevar. Si no sabía que profesión quería ejercer en el futuro, cómo saber qué master elegir (esto me costó un disgusto con mi padre, que no veía clara mi actitud de “quiero un master pero no tengo claro cuál”)

El caso es que mi falta de un objetivo claro para mi vida me volvió a pasar factura durante el master. La mayoría de compañeros (por supuesto grandes amigos) sabían qué buscaban, y durante el master se preocuparon de mover los hilos necesarios para lograr sus objetivos (efectivamente, mi primera inmersión en una piscina llena de tiburones) Inocente de mí, solo comprendí que me estaba quedando con los restos al final, cuando era tarde. Pero tampoco importaba porque seguía sin tener una clara orientación (bueno, la verdad es que sabía que quería ganar mucho dinero, pero ni siquiera por vocación de rico, más bien por si acaso)

La vida da muchas vueltas. Resultó que acabar en la empresa más fea me permitió adquirir una buena experiencia (otros estuvieron en multinacionales, pero haciendo, básicamente fotocopias)

Pero sigo pensando que aquellos que supieron, años y años antes que yo, a dónde querían llegar, lo han tenido mucho más fácil.

Si aún ahora no tengo claro hacía dónde voy. Parece que, finalmente, mis pasos me llevan hacia la gerencia de una pequeña empresa, pero todavía no lo tengo claro.

fijaos: no he completado 3 años en ninguna de las empresas en que he trabajado (en la actual me acerco al record) y además continuamente me atraen nuevas responsabilidades (de la consultoría de organización a eso mismo pero en una empresa; de ese desorden de funciones que ha sido la dirección de organización a intentar salir por marketing y ventas; ahora la dirección general; y entre tanto tentado por los recursos humanos y otras especialidades)

Y no es que no me lo haya planteado, pero no consigo saber dónde quiero estar dentro de 10 años. Quien lo sepa ya me ha cogido un cuerpo de ventaja.

martes, septiembre 06, 2005

hacía dónde va el trabajo

Desde que dejé la consultoría tengo una idea rondándome la cabeza, la del trabajo partido (o repartido) Y mi situación actual está haciendo que me lo replantee con bastante seriedad. Pero ¿a qué llamo yo el “trabajo partido”?

Me he dado cuenta de que tengo una mente curiosa e inquieta. Y siempre que surge un nuevo proyecto tengo interés por tomarlo.

“Pues vuelve a la consultoría”. Todos los consultores que estáis leyendo esto lo habéis visto clarísimo. Salvo que en consultoría, al final, también es probable que te encasilles; y que en consultoría voy a ganar, únicamente, una pequeña parte de lo que el cliente pague por mí; y que hay retos que no me esperan en una consultora.

De modo que ¿qué? Primero os doy la lista con los ingredientes y luego la receta:

  1. Al entrar en mi empresa actual les pedí tiempo y paciencia para permitirme seguir con mis actividades formativas. Imparto clases en algunas escuelas de negocios, y es algo que realmente disfruto (y es, o puede ser, muy lucrativo)

    Dónde estoy tragaron, pero de primeras les sonó a chino. En la actualidad no creo que lo vean con muy buenos ojos, porque mis jefes no ven ningún beneficio para la imagen de la empresa, ni para el networking de la empresa (y mío), ni para mantenerme a mi mismo en forma (actualizando conocimientos)

    El caso es que cada vez resulta me más difícil dar estos cursos que, en la actualidad, no me ocupan más de 50 horas al año, distribuidas en 6 u 8 jornadas (poco tiempo)
  2. Además procuro estar siempre pendiente de los proyectos que se mueven a mi alrededor. Pequeñas empresas donde se puede vender una implantación, que se podría llevar a cabo en fines de semana o en pocas jornadas

    Organizaciones que pueden necesitar un outsourcing de mantenimiento. O que simplemente necesitan a alguien que haga lo que yo hago en mi empresa actual, pero que por tamaño no necesitan que sea un puesto full time (ni pueden pagarlo)
  3. De hecho ya estoy haciendo este tipo de asesoría en una organización. Pero con truco.

    Se trata de una pequeña empresa industrial con una 14 personas en producción y otras 4 para gerencia, administración y comercial.

    El truco es que la empresa está dirigida por mi padre, que posee el 50% de la organización. Pero eso no tiene que ver.

    Lo importante es que los últimos años he ido todos los sábados y durante las vacaciones (incluso alguna escapada en día laborable) a ayudar con la implantación de su sistema de gestión. La historia ya la conoceis: pendientes de vender producir, no quedaba tiempo para organizarse.

    El caso es que he propuesto mi incorporación como adjunto a la Dirección, para ir preparando el relevo. La idea es empezar de modo parcial (no hay trabajo para ocuparnos a ambos todo el día, y la organización tampoco puede permitirse ambos sueldos –lógicamente nosotros no renunciamos a nuestra capacidad adquisitiva) Y más adelante ya se verá cuales son las necesidades de la empresa, cuales las mias (y las de todos los demás implicados) y cómo encajan.

De modo que mezclemos los ingredientes:

  • Me gustaría poder hacer todos estos trabajos diferentes (cuantos retos) Creo que ninguno requiere de modo indispensable mi dedicación absoluta (de hecho creo que en ningún caso sería lo más óptimo)

  • Me gustaría tener libertad para gestionar mi tiempo (siempre de conformidad con determinados compromisos y con la garantía de conseguir los objetivos determinados)

Y el resto no me lo he planteado. Ni siquiera el largo plazo (¿seguirá siendo compatible cuando las responsabilidades sean otras, o con otras personas o con empresas que crezcan de determinada manera?)

No tengo claro cómo deberían ser mis relaciones laborales (contrato de trabajo, autónomo, crear una empresa de servicios…) Y sobre todo, ¿lo entenderán los diferentes gestores? (y para empezar me refiero a mi jefe actual y al resto de la Dirección del sitio donde trabajo)

Las personas son reticentes a las novedades, y esto de tener en un puesto de confianza a alguien que solo me dedica 10 horas a la semana… ¿y si requiero su presencia cuando él no esté aquí? ¿cómo podré confiar en su fidelidad si va a estar repartida? ¿qué pasa, que hasta ahora no necesitaba todo el tiempo pero se lo estábamos pagando? ¿qué pasa, que no quiere estar con nosotros? ¿se esforzará más en otro sitio? Y muchas más.

Este es el trabajo partido que estoy buscando. Es mi adios a la empresa. Pero poco a poco. Hay que atar cabos, hay que ver las posibilidades. Y cuando todo esté montado, pedir permiso. ¿Se podrá montar? Lo cierto es que estoy dispuesto a arriesgarme. Lo peor que puede ocurrir es que tenga que cobrar el paro durante un tiempo.

Mantendré actualizado el blog con mis (lentos) avances hacia mi particular adios a la empresa, que me va a permitir hacer lo que quiero, cuando quiero y, además, poder seguir pagando la hipoteca.

PD.: Me doy cuenta de que está un poco confuso. Ya habrá más post en los que desarrollaré todos los cabos sueltos (los que tengo atados ahora, los otros....) Me gustaría que esto sirva para conocer opiniones de personas con inquietudes, con experiencia, con otro punto de vista...

lunes, septiembre 05, 2005

en positivo

Lo prometido es deuda. El sitio donde estoy, la gente con la que trabajo, lo que hago y mis jefes; NO SON TAN MALOS. Hay cosas positivas. Y hoy les dedicaré algunas líneas.

Mi jefe es un tío joven (es uno o dos años menor que yo) y la verdad es que se le ve con ganas de hacer cosas. Además es una persona dialogante, que espera y valora las opiniones, independientemente de la decisión que deba tomar.
A veces (sobre todo los viernes) los compañeros nos tomamos una caña después del trabajo, y mi jefe no tiene problema en venirse con nosotros. Si incluso me ha invitado a su boda!
Creo que él me valora (lo cual siempre es motivante) De hecho creo que soy un recurso valioso para mi jefe porque al final mi función es… todas las que él tenga. Aparte de esas responsabilidades que tengo claramente marcadas (para las que he sido contratado) me encargo de dar soporte a mi jefe en cualquier aventura que emprenda (y que quiera invitarme)

Desde mi punto de vista tiene dos defectos, uno propio de su carácter y otro de su posición.

En primer lugar es muy, ¿cómo decirlo? TACAÑO. Esto me afecta de tres formas diferentes: 1. Negociar subidas (se ve que ya gano suficiente); 2. Subcontratar actividades (si lo puedo hacer yo, subcontratarlo es un gasto, aunque mi tiempo y conocimientios sean limitados); 3. Autonomía (cualquier decisión que incluya un gasto se la debo consultar)

En segundo lugar su posición de liderazgo dentro de la empresa es débil. Tal como lo veo yo es el Director – Dueño menos fuerte de la organización (es el más joven) Por ello me resulta difícil sacar adelante el trabajo con él. Si ya en muchos casos funcionamos como un ministerio (os recuerdo que somos una pequeña empresa familiar), con mi jefe las decisiones se suelen eternizar, porque en cuanto sean de cierto peso no las toma; o más bien las toma, pero no las aplica hasta haberlas comentado con, al menos, otro Jefe (digamos que si se equivoca, no será él solo)

La gente de la casa es muy maja, y hasta he hecho amigos. No tengo mucha relación con los ciento y pico curritos de producción, pero con todos los mandos, con el personal administrativo y con el comercial me llevo muy bien, y siempre que podemos nos tomamos una caña. Mi situación es extraña (y solitaria) porque hay un montón de "grupos corporativistas" (los comerciales, los administrativos, etc) en la empresa pero yo soy... solo yo (recuerdo aquí la soledad del puesto único comentada por Rafa) . De hecho hay gente que me ve más cercano de la Dirección que de ellos (¿será mi jefe mi mejor amigo en la casa? Extraño)

Se trata de una empresa pequeña, pero hay sitio para las intrigas, y los grupitos de presión. Y para algunos malos rollos y teje-manejes. A veces me veo en medio de las riñas, sin más compañeros en los que apoyarme, y con todos los demás viéndome como un infiltrado de la Dirección.

Pues eso, que trabajo tan cerca de casa como para ir a comer, que tengo libertad de movimiento (entro y salgo con relativa libertad), que organizo mi propio tiempo (de modo que hasta me apaño para escribir este blog y para leer los vuestros), que tengo amigos en la empresa y hasta podría definir a mi jefe como tal, y, a veces, hasta hago lo que me gusta (quiero decir que me gusta el trabajo que hago) Entonces ¿cuál es el problema?